jueves 23 de agosto de 2007

El medio ambiente en Río Cuarto: una cuota pendiente en planificación urbana.


En la actualidad observamos que son cada vez más predominantes las propagandas de las organizaciones que luchan para proteger el medio ambiente. Prendemos la televisión y vemos como un grupo de personas intenta salvar a especies marítimas tras el derrame de un buque petrolero. Escuchamos en las emisoras que la desaparición de las ballenas es inminente. Leemos en los diarios que la deforestación de las selvas amazónicas es inmanejable. Está establecido en la agenda pública que minuto a minuto nuestro planeta sufre inmensas deterioraciones. A pesar de que el tema esta inserto en la sociedad muchas veces en los ciudadanos se suscitan reacciones pasivas ante el problema ambiental.
¿Esta pasividad se producirá al ver la realidad un poco distante, como si sucediera en otro planeta?, ¿La educación ambiental, cada vez más empleada, aun es inadecuada? Inmediatamente después de formularme estas preguntas, por mi mente una serie de imágenes de Río Cuarto comienzan a proyectarse. Al observarla detenidamente veo como la ciudad crece a pasos gigantescos, y al producirse este desarrollo urbano de manera irresponsable las consecuencias en la ciudad son inabarcables. La recolección inapropiada de residuos, así como también un mal depósito y tratamiento de los mismos puede conducir a la proliferación de enfermedades y a la contaminación. La falta de un adecuado sistema de drenaje origina agua estancada y ocasiona inundaciones en tiempos de lluvia. El transporte -como estructura fundamental en las ciudades- puede ser un problema ambiental serio. Un transporte público inadecuado, el uso individual del automóvil, la falta de mantenimiento de las calles, la escasez de vías para bicicletas, el incumplimiento de las leyes de tránsito y la falta de educación vial de los usuarios contribuyen a la congestión vehicular, los accidentes automovilísticos, la contaminación atmosférica, etc. La contaminación atmosférica urbana trae consigo problema de salud para los habitantes, daños a los edificios y a la vegetación. La falta de forestación urbana, y la escasez de “pulmones verdes” producen que la radiación del sol sea mayor, provocando severos daños ambientales. La acelerada deforestación en los alrededores de la ciudad produce una irremediable perdida de ejemplares vivos (extinción de flora y fauna) y un irremediable lavado de suelo (perdida de suelo fértil, apto para la siembra).
¿Acaso no es esto lo que sucede en las ciudades que se desarrollan a pasos colosales?, ¿No es mi proyección de imágenes lo que se vive comúnmente en Río Cuarto y en otras ciudades?
Muchas veces al ver, escuchar o leer pensamos que lo que está ocurriendo sucede en otro mundo e ignoramos que ese mundo es nuestro hogar. De más esta decir que si se incrementan políticas, programas y proyectos para mejorar y prevenir los problemas, y generalmente se incluyen la participación de diferentes sectores (entidades gubernamentales, instituciones educativas, medios de comunicación, etc.) la educación ambiental dejará de ser inadecuada, para transformarse en el principal bastión para un mejoramiento de la situación actual.

1 comentarios:

GERARDO PASTEN dijo...

el ambiente de la ciudad va a cambiar, cuando se vallan de la misma lacras y basuras como vos,MUERTO!

EL OJO