viernes 24 de agosto de 2007

La Casa que alberga Memoria



Las organizaciones de Derechos Humanos Madres de Plaza de Mayo y la Agrupación H.I.J.O.S. (Hijos por la identidad y la justicia en contra del olvido y el silencio) de la cuidad de Río Cuarto- al igual que todas las regionales del país- enarbolando la Memoria, la verdad y la justicia, exigen al Estado argentino una política para revertir la situación política, social, cultural y económica que se fue dando a través de la implementación del gobierno de facto de 1976.
Los puntos básicos sobre los cuales trabajan estas organizaciones son:
1)- Juicio y castigo a los genocidas y sus cómplices.
2)-Restitución de la identidad apropiada a víctimas de la dictadura (el último gobierno de facto se apropio de más de 500 bebes que posteriormente fueron cedidos a familias que tenían vinculación con los genocidas)
3)-Destrucción de la “teoría de los demonios” porque consideran que es muy simplista porque no explica con profundidad las consecuencias de la ultima dictadura militar.
dictadura que no explica con profundidad las consecuencias de la ultima dictadura militar.


Estimando que la “memoria” es un instrumento que permite revisar el pasado desde una postura netamente crítica para comprender el presente y avizorar el futuro es que decidieron que tenga un espacio físico propio.
En mayo de 2006 la municipalidad de Río Cuarto, a través de la Secretaria de Desarrollo Humano y la Fundación por la Cultura firmó un convenio a través del cual cedió en comodato a las organizaciones de Derechos Humanos H.I.J.O.S y Madres de Plaza de Mayo una casa en el predio del Andino (ex estación de trenes) en donde funciona “La Casa de la Memoria”.
“La necesidad de contar con un espacio físico en Río Cuarto para empezar a tener como objetivo la reconstrucción de la memoria de nuestro pueblo surge hace un par de años. A lo que apunta esta casa es a tener un archivo de la memoria, desde recortes de diarios sobre temas de la represión, como así también cualquier tipo de material bibliográfico que aporten a su reconstrucción”, explica Mariano, integrante de la agrupación H.I.J.O.S.
Fernanda, una de las integrantes femeninas de la agrupación reflexiona: “nuestra tarea es resignificar este espacio, porque este lugar ya es portador de memoria, está en el marco del ferrocarril. Cuando nosotros la inauguramos mucha gente se acercó a la casa pensando que era un lugar de la memoria, pero de la estación de trenes. Nos surge un interrogatorio puertas a dentro, nosotros estamos construyendo un espacio de la memoria, pero esto no es La Perla, quien ya es portadora de una memoria concreta. Entonces nosotros debemos resignificar eso y construir la memoria viva que parte de ese pasado cercano del que nosotros nos hacemos cargo. La casa cumple con dos funciones: la construcción de la memoria y con la construcción del tejido social, es decir, reconstruir esos lazos que como sociedad nos permiten tener un lugar activo”.
Al explicar el trabajo de resignificación manifiesta: “es importante saber lo que sucedió, muchas personas piensan que acá en Río Cuarto no ha pasado nada y que si se dieron fueron casos aislados. Pero nuestra ciudad tuvo un fuerte campo popular de lucha en los ´70, y muchos desconocen y descuidan lo sucedido. Nuestra tarea es tratar de llegar a la sociedad y mostrar todo lo ocurrido. Hay gente que vive su vida en el “no te metas”, en nosotros está, como nueva generación, cambiar esa historia”.
En la casa también funciona la Biblioteca Jorge Harriague (ex montonero riocuartense desaparecido en la última dictadura militar) que tiene a disposición un cuantioso material bibliográfico. Después de recibir alrededor de setenta libros de la regional H.I.J.O.S de Mendoza es que decidieron que los mismos tengan un funcionamiento social.

Sin embargo…es una casa olvidada

Muchas veces el mantenimiento de esta casa se vuelve un poco dificultoso a las organizaciones, y más teniendo en cuenta que son un organismos autónomos. Pero consideran que al ser un espacio público que está al alcance de toda la sociedad desde la municipalidad se debería trabajar con otro mecanismo. “Si bien no pagamos alquiler hay otras cuestiones que se nos complican, por ejemplo no podemos contar con una buena computadora que sea óptima para desarrollar programas con el fin de sistematizar los archivos de la biblioteca, entonces lo nuestro se vuelve artesanal. No hay seguridad, hay una serie de archivos comprometidos y no los podemos dejar acá, porque no están seguros. En la actualidad no tenemos luz en un sector de la biblioteca y la calefacción no es la más adecuada. Por parte del municipio pareciera que no hay una real dimensión de que esto es un organismo público. No se pide plata para el sostenimiento de la agrupación, nosotros somos independientes. Pero este lugar como biblioteca y casa de la memoria pertenece a toda la sociedad”, enfatiza Fernanda
Como a la mayoría de los organismos sin fines de lucro se les hace cuesta arriba poder mantenerla. Pero a un año de la creación de la Casa, gracias al esfuerzo de los que día a día tratan de revalorizar y construir la memoria, el lugar se va ganando un espacio en la comunidad.